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Farmacia Patricios

Farmacia Patricios

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Av. Regimiento de Patricios 101, C1265ADB Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Farmacia Tienda
3.6 (16 reseñas)

Ubicada en la Avenida Regimiento de Patricios 101, en el barrio de Barracas, la Farmacia Patricios es un establecimiento con una larga trayectoria en la zona. Sin embargo, la percepción que los clientes tienen de ella es notablemente polarizada, presentando un panorama complejo para quien busca un servicio de salud y bienestar. Al analizar las experiencias compartidas por sus usuarios, emerge un patrón de quejas serias que contrastan fuertemente con una defensa vehemente de su calidad y tradición.

Atención al Cliente: El Principal Foco de Controversia

El aspecto más criticado de Farmacia Patricios es, sin duda, la calidad de su servicio al cliente. Múltiples testimonios describen una atención farmacéutica deficiente, caracterizada por un trato que los usuarios han calificado como negligente y poco amable. Algunos clientes relatan sentirse maltratados por el personal, presuntamente la dueña, indicando una falta de disposición para resolver dudas o atender reclamos. Esta percepción de mala atención es un hilo conductor en la mayoría de las reseñas negativas, sugiriendo una experiencia de compra frustrante para muchos.

En contraposición a esta visión, existe una opinión que defiende al establecimiento de manera categórica. Un cliente de larga data asegura que la farmacia lleva más de 30 años en el barrio ofreciendo un servicio rápido y excelente. Esta reseña califica las críticas como "absurdas" y defiende la seriedad y responsabilidad del local, llegando a citar la Ley 17.565, que regula el ejercicio farmacéutico en Argentina. Esta ley establece, entre otras cosas, que la venta de medicamentos debe ser realizada exclusivamente en farmacias habilitadas y bajo la supervisión de un profesional. Esta defensa sugiere que la farmacéutica actúa con profesionalismo, aunque no aborda directamente las quejas sobre el trato personal.

Prácticas Comerciales y Confianza del Consumidor

Más allá del trato, surgen acusaciones graves relacionadas con las prácticas comerciales. Un caso particularmente detallado expone una situación en la que un cliente solicitó un remedio específico (Flexicamin B12) y se le vendió otro (Blokium B12), asegurándole que los componentes eran los mismos, lo cual no era cierto. La situación se agravó cuando el personal se negó a realizar la devolución del dinero o el cambio del producto, argumentando que era "contra la ley". Este tipo de incidentes, junto con otro reporte sobre la venta de un analgésico próximo a su fecha de vencimiento sin opción a cambio, genera serias dudas sobre la fiabilidad y el asesoramiento farmacéutico del lugar.

Además, se menciona una supuesta falta de transparencia en las transacciones. La misma clienta del medicamento incorrecto acusa a la farmacia de no emitir tickets o facturas, insinuando una posible evasión fiscal. Estas prácticas, de ser ciertas, no solo infringen normativas comerciales sino que también erosionan la confianza del consumidor, un pilar fundamental en el ámbito de la salud.

Precios y Métodos de Pago

Otro punto de fricción recurrente es la política de precios y los métodos de pago aceptados. Varios usuarios señalan que los precios de los productos de farmacia son considerablemente más altos en comparación con grandes cadenas como Farmacity e incluso otras farmacias de barrio. Un ejemplo concreto fue un diclofenac que costaba casi cinco veces más que en un competidor cercano.

La modernización de los sistemas de pago también parece ser un área de mejora. Se reporta que la farmacia no acepta billeteras digitales como Mercado Pago o Modo. Peor aún, algunos clientes afirman que al intentar pagar con tarjetas físicas de estas billeteras, se les rechaza la operación o se les intenta aplicar un recargo como si fuera una tarjeta de crédito, una práctica que puede ser considerada irregular. Esta limitación en las opciones de pago puede resultar un inconveniente significativo para muchos consumidores actuales.

Aspectos Operativos y Servicios Adicionales

En cuanto a su funcionamiento, la Farmacia Patricios opera con un horario partido algunos días de la semana (martes, jueves y viernes), abriendo de 9:00 a 14:00 y luego de 15:30 a 19:30. Los lunes y miércoles mantiene un horario corrido, mientras que los sábados atiende solo por la mañana y permanece cerrada los domingos. Este horario discontinuo puede ser un factor a considerar para quienes necesiten realizar una compra de medicamentos por la tarde.

Un punto a favor es que el establecimiento ofrece servicio de delivery, una comodidad valiosa para personas con movilidad reducida o para quienes prefieren recibir sus productos en casa. Sin embargo, no se dispone de información detallada sobre el alcance o las condiciones de este servicio.

para el Potencial Cliente

Farmacia Patricios se presenta como un negocio de dos caras. Por un lado, su permanencia durante tres décadas en Barracas podría ser vista como un signo de fiabilidad y tradición. Por otro, el abrumador peso de las críticas negativas dibuja un panorama preocupante en áreas cruciales como la atención al cliente, la ética comercial, la política de precios y la flexibilidad en los pagos. Las acusaciones sobre la venta de medicamentos incorrectos y la negativa a aceptar devoluciones son especialmente serias. Para un potencial cliente, la decisión de acudir a esta farmacia implica sopesar la conveniencia de su ubicación frente al riesgo de una experiencia de servicio insatisfactoria y prácticas comerciales cuestionables. La evidencia sugiere que la prudencia es aconsejable.

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